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De la ideología a la inspiración

por Jon Borschow, Presidente Foundation for Puerto Rico

Si uno se deja llevar por las noticias, las ideologías peligrosas están acaparando el mundo. Los atentados terroristas engendran miedo y los demagogos se ponen las botas ampliando el miedo a través del lente digital de lo inmediato. Pero lo que estamos viendo es más bien un espasmo, violento y reactivo, que emana de aquellos que temen y se resisten a la acelerada y exitosa modernización del mundo. Se manifiesta en rincones de la humanidad donde reina la pobreza y falta la educación, y donde la sombra de la demagogia opaca la luz del conocimiento.

Mientras las ideologías nihilistas claman violentamente por la atención del mundo, las ideas, la democratización del conocimiento y las innovaciones – sociales y tecnológicas – lo están transformando tras bastidores. De 1990 a la actualidad, la pobreza mundial se ha reducido del 40% de la población a solo 10% y el analfabetismo ha bajado de 25% a 15%. Las oportunidades para los marginados y excluidos del mundo se multiplican. Hoy, una mujer en Calcuta o Kuala Lumpur y un niño en México o Medellín, pueden aspirar a una educación y acceder a herramientas digitales que los conectan con un mundo donde el intelecto humano es el motor del cambio y los cambios se propagan a velocidades digitales.

Vivimos en un lugar privilegiado donde no hay guerra ni hambruna ni terrorismo. Sin embargo, nuestras ideologías y polémicas, aunque no sean violentas, igualmente nos dividen. Nuestra crisis nos distrae de los cambios importantes que se están dando en el mundo. Nos ciega ante las oportunidades que se nos presentan y nos paraliza en la búsqueda de soluciones a los retos que enfrentamos. Lo más importante para este país no es necesariamente quién se postula, ni cuál partido vaya a ganar, ni cómo vamos a pagar la deuda, sino cómo nos visualizamos hacia el futuro, dentro de un mundo donde el cambio acelera.

Tenemos que valorizar las ideas y la innovación, aumentando dramáticamente la prioridad que le damos. Solo así podemos participar de la enorme transformación mundial que se está dando detrás de las noticias de primera plana. Necesitamos una visión clara de hacia dónde dirigir nuestros esfuerzos. Tenemos que convertirnos en exportadores de innovación, respaldando nuestros in novadores locales y fortaleciendo nuestro ecosistema empresarial, facilitando la creación de empresas, su acceso a talento, a capital y a mercados mundiales, su vinculación con la academia y la comercialización de los esfuerzos investigativos.

Esta semana se inauguró en Santurce una nueva iniciativa, Parallel 18, que pretende ser un imán para atraer los mejores innovadores del mundo a que desarrollen proyectos exportables. Esta iniciativa del Fideicomiso de Ciencia y Tecnología, el Departamento de Desarrollo Económico y la Compañía de Fomento Industrial (PRIDCO), se une a una impresionante lista de organizaciones que, colaborando entre sí, han ido construyendo y fortaleciendo este importante ecosistema empresarial.

Tenemos que convertirnos en un destino para innovadores y emprendedores de todas partes del mundo para establecer sus empresas y exportar; creando empleos y riqueza. Puerto Rico como destino es un lugar tan privilegiado que los que vienen a establecerse aquí, lo hacen tanto o más por la experiencia de vivirlo, como por la oportunidad económica.

Rompamos con la mentalidad de crisis para re-visualizarnos como lo proponen los jóvenes innovadores de #CrisisIsland. Capitalizan en la atención mundial a nuestra crisis para montar un proyecto en las redes sociales que consiste de bellas imágenes y descripciones poéticas que nos exhortan a elevar la magia intacta de Puerto Rico ante los ojos del mundo:

“Se la suave brisa, la fuerza de las olas, el enigma y misterio del mar profundo… Llénate de memorias, vive, ama y, sobretodo, nunca dejes de sonreír, Puerto Rico es nuestro paraíso. Es tan difícil vivir en una isla rodeados de playas, lagos y ríos. Sacrificarse con atardeceres coloridos al salir del trabajo y nadar en aguas tibias. Rodearse de optimistas y personas alegres…escuchar música y moverse involuntariamente. Definitivamente Puerto Rico es una isla ‘en crisis”.

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