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Archive for category: Aziria Rodríguez

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The Office

aziria

Comencé a trabajar para la Fundación por Puerto Rico el 16 de junio de 2014. Anteriormente había estado trabajando por mi cuenta, desde mi casa. En mis otras experiencias laborales nunca había trabajado en un espacio de oficina. Esto quiere decir, que además de iniciarme en proyectos de trabajo diferentes, iba a estar trabajando en un ambiente laboral completamente nuevo para mí.

Pasé de trabajar en pijamas, a tener que vestirme casual-elegante. Como la experiencia era relativamente nueva para mí, en mi primer día hice una inspección. La evaluación que realicé fue estructural. “¡Mira, hay cubículos! ¡Que emoción!”, me dije a mi misma. Además, vi que habían pinturas gigantes por todos lados y que habían dos cuartos de conferencia. Para mi suerte, no paso mucho tiempo de tener que utilizar uno de los salones y me percaté que tenían sillas de cuero bien empresariales, como las que te encuentras en un “evil lair”.

Recuerdo que cuando fui a mi primer “staff metting” todo el mundo estaba sentado en el “evil lair hablando de los innumerables proyectos que tenía la fundación: que si “In The Know Lecture Series”, que si “REAP”, que si “Imagine Santurce”… ¡Wow! Estaba recibiendo cambios por un tubo y siete llaves: sillas nuevas, gente nueva y proyectos nuevos.

Con el pasar del tiempo todo se convirtió en cotidianeidad: ya no me quedo mirando tanto las pinturas, no me gustan para nada los cubículos, no me emociono porque me tengo que poner una camisa de vestir, pero aún me siguen gustando las sillas de cuero. Como parte de este proceso de acoplamiento, hice muchas amistades y además mejoré las que ya tenía.

Por coincidencia, unas semanas luego de comenzar a trabajar en Fundación por Puerto Rico comencé a ver la serie The Office. Les aclaro que no la empecé a ver por qué era la primera vez que trabajaba en una oficina, simplemente fue Netflix (que conoce mejor mi vida que yo) que la sugirió. The Office es programa estilo “mockumentary que narra las vidas de las personas en una oficina al estilo de un “reality show. La compañía para la que trabajan todos los personajes se llama Dundder Mifflin y la división de la oficina se encuentra en Scraton, Pennsylvania. Teniendo en consideración que la serie es una comedia, las situaciones presentadas en el programa rayan en lo absurdo. Sin embargo, comencé a darme cuenta que habían personalidades que se repetían en La Oficina de la Fundación por Puerto Rico. Siempre está el personaje serio, el que se toma todo como si estuviéramos en estado de emergencia, el alma de la fiesta y la persona que siempre está en “zen” y llena de paz. Me sorprendí a mí misma pensando que cada uno podía ser un personaje de la serie.

Sin embargo, hay una sola cosa que no puedo comparar entre The Office y la oficina de la Fundación por Puerto Rico. Trabajar para la fundación no es nada como trabajar para Dudder Mifflin. Es que hay algo en esta fundación, que nos hace ser familia y no podríamos funcionar los unos sin los otros. Hay un ambiente de creatividad, sueños e innovación que hace que desde las nueve de la mañana hasta las seis de la tarde no se sienta como trabajo pesado y eso es algo que The Office, jamás podrá replicar. Esta experiencia, con sus altas y sus bajas, ha logrado que ponga el despertador y guíe a la Oficina para saber si voy a escuchar las historias de Annie, si voy a escuchar a Francisco y Adamarie riéndose, a Karla cantando y a Martha y a Arvelo en sus continuos debates. Esta Oficina es mi “sitcom”, mi “mockumentary”, el lugar en el que más he disfrutado trabajar.